el PESO DEL ahnelo


Aliento devorado.

Aire consumido que nunca regresa,
manojo de nervios que me inmoviliza.

No bajo la guardia.

Deseos enquistados se niegan a partir,
aquellos que ya no ansío,
anhelos de lo que nunca fue mío.

Dormir no lo cura todo.

Un nido de píldoras.

Deja un comentario